Siempre al comenzar el año, se encuentra uno lleno de metas relacionadas con la salud y demás hábitos benéficos. desde la salud hasta rutina de meditaciòn y ejercicio.
Una de las facetas que solemos olvidar a la hora de reunir nuestros objetivos, es nuestra dependencia al uso de redes sociales e internet. a lo largo del tiempo que llevamos usando los buscadores, servicios y redes sociales. vamos creando una huella digital acerca de nuestro perfil de costumbres; asì es como saben que tipo de comida prefieres, tus rutas habituales, tus búsquedas, los sitios que frecuentas y demás datos que ni tu más intimo amigo conoce.
Con esto en mente, decidí tomar el Data Detox, un programa de desintoxicación  digital  que a lo largo de 8 pasos nos va guiando durante los distinto rastro que almacena la web acerca de nuestros usos y costumbres.
El primer día basta para quedar intrigado con la información que se tiene de nosotros, pues comienzas usando distintos buscadores fuera de los convencionales, los cuales son muy enérgicos en sus políticas de privacidad al dejar en claro que no rastrean tus búsquedas y mantienen realmente tu privacidad; así es como te vas dando cuenta que google filtra tus resultados para no mostrarte mucha de la información que tienen de ti y como la misma búsqueda en dos sitios distintos tiene resultados tan distintos. al final del día uno te guían para poder marcar y solicitar baja de la información tuya con la que no estás de acuerdo siga apareciendo en la web.
A lo largo de los días restantes; entiendes cuanta información transmiten tus cuentas, tu exposure en redes sociales crea un target perfecto para los anuncios e incluso tu comunidad digital se va cerrando al grado de ver contenido del cual nos agrada del todo. aprendes cuanta información brinda tu smartphone a las personas de tu alrededor, desde tus frecuencias de uso hasta tus ubicaciones.